La revolución de la escritura (TWR): feedback para escribir mejor

Recomiendo leer

¿Por qué revolución?

A lo largo de las escuelas de todo el país, especialmente en aquellas de familias cultural y socialmente pobres, incontables alumnos tienen problemas para expresarse por escrito con claridad y coherencia. Y a pesar de ello la exposición escrita, esa que explica y describe, es esencial para su desempeño académico y para la vida laboral. Con la llegada del correo electrónico, a pesar de lo que se cree habitualmente, cada vez más trabajos requieren de unas habilidades de escritura sólidas. No importa el camino que elijan: su capacidad para comunicar sus pensamientos por escrito es crucial.

La autora

La autora principal de este libro cuenta su experiencia hace años. Nos dice que asignaba actividades escritas que se enfocaban siempre a las percepciones y sentimientos de sus estudiantes: una visita a un país imaginario, un momento significativo de sus vidas. Cuando pasó a la administración educativa, observaba modos de hacer similares. Cuando los docentes pedían una composición, asumían que sus alumnos podrían intuir cómo secuenciar y organizar la información; y presentarla a sus lectores con claridad y coherencia. En ese periodo se percató de la diferencia que existía entre la manera de enseñar a leer y a escribir. Cuando enseñamos a leer, no les damos un libro directamente y les decimos: \”Lee\”. Se utilizan métodos de demostrada eficacia en cursos anteriores, con una enseñanza explícita de la decodificación y con una planificación cuidadosa de las actividades. Puede que si les damos un buen ensayo o poema, puedan apreciarlo, pero no significa qué puedan aproximarse a realizarlo ellos mismos.
 
Judith Hochman nos cuenta que afortunadamente acabó trabajando en Windward, una escuela independiente para alumnos con problemas de lenguaje y aprendizaje. Y así, trabajando con esos niños, es como llegó a las ideas de este libro.

Pero en mi clase ya escriben…

El problema es que en las escuelas no estamos enseñando explícitamente cómo escribir. Podemos realizar muchas actividades que lo requieren, pero no les hemos mostrado una secuencia de pasos lógicos, que empieza por el nivel de la oración. Asumimos que si leen suficiente simplemente podrán adquirir esta competencia como por ósmosis. Pero escribir es lo más difícil que los estudiantes tienen que hacer, y la evidencia muestra claramente que muy pocos alumnos se convierten en escritores expertos de manera autodidacta.
 
Por eso las entradas dedicadas a este libro intentarán aportar un método claro, coherente y basada en la evidencia que podrás usar en cualquier curso o asignatura. Propondremos prácticas de escritura con técnicas específicas que les provean de feedback acerca de cómo lo están haciendo. Este feedback será muy específico, algo como: “usa una frase apositiva en la segunda oración”, “pon tu argumento más sólido al final” o “prueba a presentar tu hipótesis con una conjunción subordinada”.  
 
¿Qué resultados obtendremos?
  • Identificar confusiones sobre lo que se está aprendiendo. Cuando pedimos a nuestros alumnos que escriban sobre lo que están aprendiendo, pueden revelar brechas importantes en su comprensión antes de que sea demasiado tarde.
  • Mejorar la comprensión lectora. Cuando aprenden a usar una sintaxis más sofisticada también se vuelven más capaces de comprenderla cuando se la encuentren en un texto.
  • Potenciar las habilidades de expresión oral. A medida que usan estructuras más complejas, son capaces de incorporarlas en su lenguaje hablado.
  • Mejorar la organización del estudio. Hablaremos también de cómo parafrasear, tomas notas, resumir y hacer resúmenes.
  • Desarrollar mejores habilidades analíticas, organizando las ideas y aprendiendo cómo secuenciar la información.

La clave: la práctica deliberada

Ya hemos mencionado en otras entradas que el uso de tests es una buena herramienta para favorecer la memoria a largo plazo (es una práctica de recuperación o retrieval practice). De la misma manera, pedir a nuestros alumnos que escriban frecuentemente sobre lo que están aprendiendo tiene el mismo efecto. Esta aproximación, llamada “escribir para aprender”, ha sido puesta a prueba con evidencias de su eficacia. Después de trabajar algunos conceptos, pedimos que escriban su propio resumen, con sus propias palabras y con ejemplos. 
 
Resumiendo todo lo que llevamos hasta aquí: es necesario enseñar y practicar deliberadamente la escritura. Especialmente, si lo hacemos fragmentando el complejo proceso de escritura en pequeñas piezas que enseñemos y luego practicamos mientras aprendemos el contenido de cada materia.
 
Un primer ejemplo de esta práctica deliberada, vinculado a un tema de historia, puede ser este:
 
“George Washington, el primer presidente de los Estados Unidos, es también llamado el padre de la nación.” 
 
Lo primero es localizar la coma apositiva que afina la descripción: “el primer presidente de los Estados Unidos”. Este tipo de estructuras son muy útiles al exponer. 
 
Luego les propones una lista de nombres (relacionados con el contenido que se está trabajando), y una lista de frases que podrían ser incluidas de la misma manera, y tienen que relacionarlas. 
 
Finalmente, tienen que elegir un personaje y utilizar la coma apositiva para señalar algo de ese personaje. Poco a poco, acabarán utilizando esta estructura espontáneamente.

Estructura de TWR: Los seis principios

Ya hemos visto en otros libros que esta clase de estructura es muy común en el mundo anglosajón, y respetaremos estos seis principios en las entradas dedicadas a este libro. Estos seis principios son:

1. Los estudiantes necesitan enseñanza explícita de la escritura desde los primeros cursos de Primaria

Si solamente leyendo no se adquieren las competencias para escribir, necesitan aprender las convenciones del lenguaje escrito poco a poco (que no son las mismas que las del lenguaje hablado). Escribir implica decidir lo que decir, qué palabras utilizar, cómo escribirlas, quizás cómo forman las letras que componen la palabra, y el orden de las palabras en la frase. Y esto solo hablando de oraciones simples. Escribir un párrafo, no digamos un ensayo, requiere un nivel de planificación, análisis y decisión mucho mayor.
 
Además, cuando escribimos no tenemos pistas de nuestro lector que nos ayuden, a veces ni siquiera sabemos quién es nuestro lector. Necesitamos expresarnos por tanto con mucha más precisión y claridad. Necesitamos además confiar en las palabras y la puntuación antes que en la entonación para indicar significados de la narración. Cuando hablamos, casi nunca empezamos la frase con \”a pesar de\”; sin embargo en el lenguaje escrito es muy útil. Conectamos nuestros pensamientos con expresiones como \”por ejemplo\” o \”como resultado\”. 
 
Por encima de todo esto, cuando escribimos nuestras palabras son duraderas. Los errores gramaticales, sintácticos y sobre todo lógicos son más visibles. Casi nunca hablamos tanto como lo hacemos al escribir un ensayo, y por eso la planificación es tan importante. 
 
Los primeros cursos de Primaria son el momento idóneo para empezar con todo esto. Si solo pedimos cuentos o diarios estamos malgastando un tiempo precioso. Tienen que escribir también de lo que aprenden y saben. 

2. La oración constituye la unidad de construcción de la escritura

En muchos casos, la cantidad de la escritura es mejor valorada que la calidad. Si los alumnos no saben de qué manera escribir una oración, ahí es donde tiene que empezar todo, sin importar de qué edad estemos hablando. Porque muchas veces los alumnos y alumnas tienen serias dificultades para escribir oraciones sencillas, con sujeto y predicado. 
 
Finalmente, no se puede esperar que un alumno con problemas para escribir una frase pueda estructurar un párrafo o un ensayo. Por eso necesitan un apoyo en la construcción de las unidades básicas, que son las oraciones. 

3. Cuando lo insertamos en el contenido del currículum, escribir es una herramienta muy poderosa

Como hemos comentado al principio, una tentación frecuente es escribir sobre experiencias subjetivas antes que sobre el propio currículum. Para mejorar su aprendizaje, hay que practicar la escritura insertada en el contenido tan pronto como sea posible. Hasta que los alumnos tengan hábitos correctos de escritura, no es una habilidad que se pueda transferir con facilidad entre ámbitos de conocimiento. La evidencia es clara en este sentido: para escribir de algo hay que saber sobre ese algo (ver mitos educativos de Daisy Chritodoulou, pinchando aquí). La escritura y el conocimiento está íntimamente relacionadas.
 
Pero es que además de eso, escribir sobre algo que no está relacionado con el conocimiento es malgastar una valiosa oportunidad. Cuando los alumnos y alumnas escriben, ellos mismos y nosotros averiguamos lo que comprenden bien y lo que no. En resumen, todos los docentes debemos ser, en parte, enseñantes de buena escritura. Las rutinas que os proponemos consisten en 5-10 minutos que se pueden realizar prácticamente a diario.

4. El contenido del currículum garantiza el rigor de las actividades 

Hay que utilizar las estrategias que nos propone el libro siempre vinculadas al currículum. Es decir, los estudiantes necesitarán un trabajo previo para poder completarlas. Vamos a ilustrar esta idea con un ejemplo. En una de las estrategias que comentaremos en la siguiente entrada “porque, pero, así que” se trata de extender las respuestas utilizando estas conjunciones. A partir de una pequeña frase introductoria, se completan tres modelos, uno con cada palabra:
 
– En matemáticas, en lugar de preguntar ¿Qué es una fracción?, proponemos esta pequeña frase:
 
Las fracciones son como los decimales __________________________
 
Una posible respuesta sería: Las fracciones son como los decimales porque son partes de enteros
                                              Las fracciones son como los decimales pero se escriben de manera diferente
                                              Las fracciones son como los decimales así que pueden intercambiarse
 
– En biología, un ejemplo sería:
 
La respiración aeróbica es similar a la anaeróbica _________________________. Posible respuesta:
 
La respiración aeróbica es similar a la anaeróbica porque ambas parten de glucosa para fabricar ATP
La respiración aeróbica es similar a la anaeróbica pero para la anaeróbica no se requiere oxígeno
La respiración aeróbica es similar a la anaeróbica así que los autótrofos y los heterótrofos utilizan ambas

5. La gramática se aprende mejor en el contexto de la escritura

La investigación muestra de forma consistente que enseñar las normas gramaticales aisladamente no funciona. Al igual que las habilidades de escritura no se transfieren fácilmente de un materia a otra, muchos alumnos no son capaces de aplicas las normas aprendidas en abstracto a su propia escritura. Aunque es bueno estar familiarizados con lo que es un sujeto y un predicado, saberlo no les garantiza escribir oraciones complejas.

6. Las fases más importantes del proceso de la escritura son la planificación y la revisión

Cuando los estudiantes pueden enfrentarse a escribir textos más largos necesitarán atravesar cuatro momentos hasta llegar a la versión final: planificación, borradores, revisión y edición. Pero las fases críticas son la planificación y la revisión. Por eso propondremos dos plantillas: una para planificar párrafos y otra para planificar el texto completo. Así los alumnos identifican la idea principal de cada una, los puntos que afirman, y el orden en el que encaja todo. A medida que trabajan así, descubren la información que falta o la clarificación oportuna que hacer. La revisión de borradores es algo ampliamente tratado en el libro anterior, así que os remitimos a él.
 
Lo importante es que este proceso promueva que los alumnos profundicen en su propio texto usando la complejidad del contenido para ganar en rigor. 

Conclusión a esta primera entrada

Cuando utilizamos la palabra estrategia nos referimos a una técnica general, mientras que la palabra actividad se refiere a lo concreto que utiliza esa estrategia. Por ejemplo: resumir es una estrategia, mientras que resumir un vídeo es una actividad. Las estrategias es necesario modelarlas y practicarlas, muchas veces viene bien hacerlo primero de manera oral (por rapidez y feedback). El feedback será muy necesario en todas las estrategias, ya sabéis que podéis leer mucho sobre ello aquí.
 
Todos los recursos que utilizaremos están extraídos de la página web: http://twr-resources.thewritingrevolution.org

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