Estrategias TLR: Las hojas o explorando posibilidades

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Las hojas / explorando las posibilidades

Como espero haber explicado bien anteriormente, el autor otorga un papel central al desarrollo de la estrategias de cuidado de las raíces y el tronco. Sin embargo, si queremos educar la “mente, cabeza y corazón” de Peter Hyman o la Gramática, Dialéctica y Retórica de Trivium 21c, cada elemento debe interaccionar continuamente con los otros. Aunque Tom Sherrington defienda que el cuidado de las hojas debe ocupar menos tiempo que lo demás, sigue siendo vital. 

Explorar las posibilidades significa que estamos explorando el conocimiento para descubrir qué es posible, y estamos creando las posibilidades en las que el aprendizaje y el conocimiento puedan expresarse de diferentes maneras.

Para decidir qué estrategias de las propuestas usar, tenemos que tener muy claro el propósito de usarlas. Muchas veces no hacemos algo porque sea lo más efectivo, sino porque le damos un valor en sí mismo. La mayoría de las estrategias aquí desarrolladas cumplen este criterio.

Proyectos y aprendizaje manipulativo

  1. Manipular. El autor advierte de que muchas asignaturas ya contienen muchos elementos manipulativos, como la plástica, informática, tecnología y un largo etcétera. Esos son ejemplos de diseño macro-curricular y él defiende esta estrategia en el ámbito de decisión del día a día de explicar una idea de una manera teórica o con experiencias prácticas, físicas (en el sentido de que se pueden tocar). El autor defiende que, siempre que se pueda, se mezcle el papel y el boli y el cuestionamiento con la experiencia práctica. Pensemos cómo presentar una idea con algo manipulativo constantemente.
  2. Ambigüedad e incertidumbre. Como ya hemos visto el autor defiende el conocimiento y que los docentes lo presentemos como algo cierto y verdadero. Pero también debemos, a la vez, desarrollar las capacidades de preguntarse y de desafiar lo que ya sabemos, siempre de una manera dialéctica, y con una fuerte base de conocimiento. Una buena estrategias es plantear deliberadamente actividades con ambigüedad, conflicto, o ideas contrapuestas en un lugar del currículum.   
  3. Jugar a detectives: para plantear esta aproximación detectivesca es necesario preguntarse antes cuánto conocimiento previo necesitarán nuestros alumnos para realizarla, y estar seguros de que todos los alumnos lo tienen para contribuir de alguna forma. Si no es así, los alumnos menos aventajados se verán incapaces de aportar nada y esto incrementará la brecha entre ellos y los que sí pueden colaborar.
  4. Acaba profundizando. En su larga experiencia como profesor, Tom Sherrington ha experimento que para llegar a los estudiantes debes enseñarlos a lidiar con la lucha de aprender nuevas cosas. Una frase que menciona es: “Si no estás luchando, no estás aprendiendo”. Evidentemente necesita matizaciones pero sirve para explicar la idea de fondo: ayudar a tus alumnos a desarrollar resiliencia frente a un desafío intelectual. Acaba profundizando es una estrategia para no pillar a tus alumnos por sorpresa en el desafío y que entren en pánico. Se trata de planificar acabar con una pregunta o una actividad que les suponga un verdadero desafío. Ellos ya lo saben, y también saben que antes de abandonar tienen que demostrar haber intentado al menos algo.
  5. Grupos: Roles y objetivos. Uno de los aspectos controvertidos del (falso) debate educación innovadora vs tradicional es el uso de aprendizaje colaborativo o por grupos. Según su punto de vista, en lugar de convertir a esta metodología en una cuestión de todo / nada o blanco / negro, la pregunta sería: ¿Cuáles son las circunstancias en las que a los alumnos les interesa trabajar en grupo para mejorar su aprendizaje respecto al trabajo individual? Por eso, como siempre, adaptación continua y el centro en el alumno. Cita a continuación requisitos previos que debemos supervisar para que el aprendizaje en grupo merezca la pena. El primero es que todos los alumnos puedan contribuir de alguna manera, El segundo es que los objetivos de aprendizaje deben estar por encima de los objetivos sociales. Les ponemos en grupo para que aprendan, no para que se lleven bien. Y tercero, la actividad debe desarrollar una experiencia que depende de la interacción con otros para que salga bien.  
  6. Proyectos. Uno de los aspectos del currículum que más le gustan al autor son las oportunidades que los alumnos tienen que perseguir sus ideas en un proyecto extenso. Los proyectos dependen de la planificación curricular adecuada y que aparezcan en el número y tiempo perfecto y adaptado a cada grupo.
  7. Que sea real: proyectos auténticos, productos, experiencias. Hay cosas que no puedes simular en un ordenador, o en un laboratorio. Lo auténtico es experimentarlo. Salir al exterior del colegio y aprovechar estos momentos.
  8. Sé creativo y aprende a elegir. Un proceso creativo implica explorar las posibilidades, elegir y luego evaluarlas para ver si funcionan. El autor piensa que en este proceso los alumnos necesitan tener primero una serie de “opciones planificadas” donde aprendan a hacer elecciones seguras que les den confianza en su creatividad. 
  9. Deslúmbrame. Si en el punto anterior explicábamos que inicialmente los alumnos y alumnos pueden ayudarse de ciertas opciones que les damos, esto no significa constreñir todo a nuestras ideas. Tenemos que dejarnos deslumbrar por sus ideas originales, y dar posibilidad y valor a estos momentos donde su iniciativa ha superado nuestras expectativas.
  10. Salir de lo esperado. Lo que casi todos recordamos de nuestros profesores son las anécdotas que nos contaron, los comentarios a una noticia o a un suceso importante. En esos momentos donde espontáneamente dejamos a un lado lo planificado y nos sumergimos en algo significativo suceden experiencias de aprendizaje muy intensas.

Más posibilidades

  1. Foro de clase. El uso de plataformas como Moodle o Edmodo abre la puerta a un intercambio fluido de materiales y recursos. Este aspecto me parece más presente en la realidad de nuestras aulas.
  2. Profesores recíprocos: sistematizar momentos en los que los alumnos sean profesores unos de otros convierte la clase en un espacio de aprendizaje diferente. El autor se encarga de avisar del peligro de convertir estos momentos en los que el profesor se sienta a contestar correos o planificar la semana, lo que anula por completo el sentido de estas actividades.
  3. Flipped learning. El flipped learning como tal existe desde que los libros llegaron a la escuela, y en el Reino Unido eran usados como materiales de trabajo en casa. Obviamente, sólo funciona si los alumnos pueden y hacen el trabajo requerido en casa, y como en algunas de las estrategias de esta entrada, necesita calibrar bien el nivel de conocimientos previos de los alumnos para trabajar adecuadamente. 
  4. Tutoriales online. El uso de recursos de internet, como vídeos de Youtube, para aprender a a hacer algo está cada vez más presente en la vida de los jóvenes y debemos utilizarlo.
  5. Momento de co-construcción. Tom Sherrington defiende que los alumnos son capaces de tomar responsabilidad cuando les otorgamos un rol claro, confiamos en ellos y les damos el espacio suficiente para sentir que lo que están haciendo merece la pena. Sherrington utiliza varios ejemplos, uno de los cuales se refiere a la organización de prácticas de laboratorio y cómo los alumnos preparan todo el material previamente.
  6. Independencia: herramientas y trucos. El término de aprendizaje independiente se utiliza mucho y muy mal, según el autor, que defiende que lo imprescindible para que un alumno o alumna sea independiente es que su nivel de comprensión lectora sea bueno. Eso es lo primordial para educar alumnos independientes: que lean bien y entiendan bien lo que leen.
  7. Eventos estructurados de exposición oral: Cultivar la retórica, una de las tres partes del Trivium. Bajo esta denominación se agrupan un buen número de estrategias diferentes que permiten al profesor planificar exposiciones que celebran la excelencia y preparan para el mundo labora.
  8. Debate: bastante similar al anterior, pero haciendo énfasis en la capacidad de escuchar activamente y dar respuesta a los argumentos del otro.
  9. Tercer momento para la excelencia. Esta estrategia defiende que los alumnos deben tener la oportunidad, al menos una vez en el curso en cada asignatura, en la que tengan tiempo para continuar su trabajo o algo hasta que realmente es excelente. En la práctica, puede significar darles tres oportunidades, El primero es para probar y explorar el desafío de la tarea, el segundo es para utilizar el feedback que les hayamos dado para ir más lejos y el tercero es para buscar algo que tenga la mayor calidad de la que sean capaces, de verdad, después de dos momentos de feedback. Consume algo de tiempo pero permite a los alumnos descubrir de verdad de qué son capaces y experimentar el placer de la excelencia, que es la última estrategia.
  10. Exhibición de la excelencia: hemos desgranado estrategias para buscar la excelencia, pero luego hay que exhibirla y celebrarla. El autor termina recomendando a todas las escuelas celebrar una \”Exhibición de la Excelencia\” todos los años, donde cada estudiante puede contribuir con su mejor trabajo en un área concreta. 

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