Currículum: Del galimatías a la coherencia. Propósito y coherencia.

Recomiendo leer

Presentación del libro y la autora

Empezamos un comentario-resumen difícil porque, sinceramente, es de los mejores libros del blog. Por favor, si podéis, compradlo y disfrutadlo entero. Merece la pena. Con el paso del tiempo hemos hablado de evaluación, feedback, gestión del aula, organización escolar, mitos del aprendizaje… hemos hablado mucho de cómo aprendemos, pero hemos obviado una parte importante: QUÉ aprendemos. Lo que forma parte del currículum va a afectar decisivamente en el proceso de enseñanza – aprendizaje. Y para eso llegan las entradas de este libro. A ver si estamos a la altura de este sensacional libro, escrito por Mary Myatt, una profesora que desarrolló su labor docente a pie de aula en Londres, Cambridge e Ipswich. 

El subtítulo ya nos dice algo: coherencia. El término coherencia será un tema principal en esta entrada. Si tenemos que dejar cosas fuera (algo que defenderemos) es porque el currículum que vamos a impartir necesita funcionar como un todo con vínculos e hilos entretejiéndose para que tenga sentido. De esta manera, los docentes sabrán que, a lo largo del tiempo y entre materias, todas las pequeñas piezas de cada uno encajan entre ellas.

Por eso, si un equipo directivo conoce el porcentaje de alumnos de una clase que cumple determinado objetivo, pero no sabe qué libro de texto o qué periodo histórico se estudia en cada curso es porque las prioridades son las equivocadas. 

El libro también huye de las recetas mágicas o las leyes inmutables. Para conseguir la coherencia necesitaremos implicarnos en un debate. Es como un viaje que necesitaremos compartir para desarrollar un currículum que comprendamos y que nos sea posible creer en él. Por eso, este libro intenta ser como un \”disparador\” de la discusión acerca del currículum, no la última palabra. 

Hablando de palabras, galimatías creo que expresa bastante bien lo que ocurre en muchos sentidos cuando hablamos de currículum. El principal argumento será que un currículum apropiado, enraizado en el conocimiento, que promueve conceptos e ideas de sujetos individuales, es el derecho de todo niño. Un derecho no para una minoría, sino para todos.

El ejemplo de National Curriculum de UK

El trabajo de un buen currículum es inspirar a los docentes, no darles instrucciones. Russell Hobby
 

La autora comienza poniendo como ejemplo el currículum que fue introducido en 1988 en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. Se basaba en unos objetivos de logro en tres niveles: conocimiento, habilidades y comprensión. En 2010 fue revisado (a partir de un análisis de Tim Oates) teniendo en cuenta que los países con mayor éxito educativo eran los que disponían de un criterio claro y racional sobre los contenidos que deben cubrirse en la educación obligatoria. Partía de una ambición de reducir el número de elementos del currículum para dotarle de una mayor profundidad. Supuso también el reconocimiento de que un currículum especificado al detalle (sin autonomía docente para su implementación) puede erosionar el aprendizaje porque promueve una aproximación de “poner un tick” en docentes y estudiantes. Se van dando contenidos a toda prisa como se compran las cosas de la lista del supermercado. ¿Os suena? Por tanto, el trabajo de Tim Oates implicó un enfoque en ideas y conceptos clave que se consideran esenciales para cada materia en particular. 

Es importante en este punto resaltar la distinción entre el National Curriculum y el currículum real, que es el que representa la totalidad de la experiencia de los niños y niñas durante su vida escolar (objetivos, contenidos, pedagogías, evaluaciones…), incluyendo las oportunidades para adquirir virtudes sociales y personales. La ley no puede controlar ni especificar todos los elementos de lo que pasa en la realidad, y se encontrará con serias dificultades si trata de hacerlo. 

¿Qué lecciones podemos sacar la experiencia de la autora en este sentido? La primera es que el currículum es a la vez más complejo (en la realidad) y más simple (en los elementos que debe tener) de lo que podemos pensar. Además, su contenido tiene ahora un poder mayor que en tiempos pasados, porque la información esta más disponible y por tanto su selección es más importante. Y finalmente: nunca va a ser posible hacerlo todo. Y tendremos que vivir con ello.

Próposito y coherencia

Es importante pensar sobre el propósito del currículum en dos sentidos: primero, ¿qué objetivo tiene?; y segundo, ¿cómo nos aseguramos que lo que enseñamos tiene un significado más amplio?

En cuanto a la primera pregunta, supone una forma de asegurar que todos los alumnos se encuentran, interactúan y estudian (a varios niveles de profundidad) el material que es considerado importante para una educación completa. Esto se relaciona con el derecho de nuestros niños y jóvenes: les privamos de la alimentación intelectual, artística y física si no les damos acceso a una educación apropiadamente financiada, con recursos y que es bien enseñada. A nivel particular, supone preguntarse: ¿por qué estoy enseñando esto? ¿qué van a hacer mis alumnos con ello? Nuestras respuestas nos dicen algo muy importante de la naturaleza de nuestra planificación y la cantidad de pensamiento que le dedicamos al currículum. Tres respuestas caricaturizadas:

  1. Porque en el horario pone que debo enseñar esto
  2. Ni idea, ha sido planificado por otra persona
  3. Es necesario para la selectividad
¿Por qué estás enseñando esto? ¿Dónde encaja en la perspectiva global de tu etapa? ¿Por qué es importante saberlo, o manejarlo? ¿Qué diferencia habría en el aprendizaje si esta sesión no ocurriera? 
 

Si nos tomamos la molestia en hacer esto de vez en cuando, ocurrirán varias cosas. La primera es que ubicaremos nuestro propio pensamiento y planificación en el todo general, y nos recordará qué lugar ocupa en el conjunto del saber que transmitimos al alumno. Nos ayudará a establecer vínculos no solo con nuestra materia sino con el todo general, y nos empujará a anticipar lo siguiente. También puede ser como un chequeo: ¿de verdad necesito hacer esto? La autora nos invita a hacer visibles estos vínculos a nuestros estudiantes: Hoy estamos aprendiendo esto, para…

  • poder averiguar…
  • ver cómo se conecta con….
  • familiarizarnos con esto, porque lo necesitaremos más adelante…
Este ejercicio nos aparta de romper el contenido en unidades atomizadas que se enseñan aisladas unas de otras. Si no tomamos cuidado, enseñamos cosas que guardan relación, pero esta relación nadie se la ha explicado a los estudiantes. Cuando lo hacemos bien, y de manera regular, transforma los días de una serie de tareas a un proceso de comprensión cada vez más hondo. Hay un post buenísimo sobre esto en un blog en inglés que os recomiendo y podéis leer pinchando aquí. El resumen del post es que nuestros alumnos deberían ser capaces de decirnos qué están aprendiendo y por qué es importante. Además, disfrutas mucho más (como docente y como alumno) cuando eres capaz de conectar con el todo general y entender las relaciones de lo que vas aprendiendo.

El propósito es fundamental, pero el contenido también tiene que estar ordenado según la evidencia de la progresión en edad y guiada por las evidencias que existen sobre todos los elementos del sistema (contenido, evaluación, pedagogía, formación docente, materiales didácticos…). Es lo que Schmidt y Prawat definieron como coherencia del currículum en este artículo

Como ya hemos expuesto, reducir el número de elementos del currículum es beneficioso, entre otras cosas, porque transmite la expectativa de que esos mismos elementos será enseñados de una manera más profunda. 

Otro artículo sobre el que podemos pensar mucho es el de Michael Young, que tenéis libre aquí. Es uno de los defensores de una idea principal de este libro: que el currículum debe estar basado en materias, porque para las escuelas la progresión en cada materia es la manera más fiable de definir el desarrollo individual de sus estudiantes. Además, estipulando los contenidos centrales de cada materia permite reducir sus elementos a aquellos que están relacionado con esos contenidos; separándolos de la pedagogía.

La coherencia también se encuentra en el nivel organizativo de los centros. La planificación del currículum es mucho más que elaborar un horario. Es sobre docentes teniendo conversaciones (organizadas, planificadas, moderadas) sobre el mapa curricular y prestando una atención cuidadosa a cómo éste se organiza para reducir lo superficial a lo mínimo. Pensar sobre la coherencia importa, porque si no lo hacemos lo que ofrecemos a nuestros alumnos está fragmentado. Fragmentos de conocimiento flotando sin estar colocados en una cesta mayor. 

Conclusión

Nos toma solo unos momentos al día recordar a nuestros alumnos y a nosotros mismos la conexión entre lo que aprendemos hoy y la perspectiva general. Es satisfactorio entender que lo que enseñamos hoy está relacionado con una historia más grande. Somos una especie buscadora de patrones. Buscamos dar sentido y ordenar el mundo que nos rodea. Está en nuestros circuitos querer comprender cómo las cosas se conectan. Coherencia proviene del latín “conectado o relacionado”. Cuando pensamos en un currículum coherente prestamos atención a las grandes ideas que enlazan con cada área del currículum.

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